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La empresa familiar frente al Covid-19

Las familias empresarias, hacen frente a la pandemia.

12 fortalezas y 3 hábitos permiten el desarrollo constante de la empresa familiar.

La empresa familiar siempre se ha caracterizado por su sentido de pertenencia y una vocación por remar todos en la misma dirección, desde la propiedad, dirección, empleados y colaboradores.

Empresa Familiar frente a Covid-19

Sentido de pertenencia de los miembros de la empresa familiar

De ella depende gran parte de la creación de riqueza, de la generación de empleo y del bienestar de toda la sociedad.

Y es su método, vocación, experiencia y valores los que hacen que tengan una línea clara y común entre ellas. Características que se convierten en puntos fuertes que permiten que se mantengan y lideren, en muchas ocasiones, el mercado.

Fortalezas, que tal como definía Leach en 2002 no se han modificado, sino que se han reforzado por que son auténticas, son las que se viven en la empresa familiar desde la formulación de la estrategia empresarial y marketing hasta el último eslabón en la producción del producto que llegará al mercado final.

12 fortalezas de la empresa familiar:

  1. Confianza
  2. Cultura estable
  3. Compromiso
  4. Orgullo de pertenencia
  5. Conocimiento / Experiencia
  6. Comunicación
  7. Solidaridad
  8. Flexibilidad
  9. Rapidez en la toma de decisiones
  10. Visión a largo plazo
  11. Innovación
  12. Coincidencia entre propietario y gerente
Damos La Cara Empresa Familiar

Iniciativa #DamosLaCara

En este momento de crisis, las empresas familiares han lanzado una iniciativa para salir de la actual situación. Una iniciativa llamada #Damoslacara en la que se quiere poner en valor el compromiso de trabajadores y empresarios, con sus proveedores, clientes y toda la sociedad. Un movimiento en la que se da a conocer la importante labor y esfuerzo que llevan a cabo las empresas familiares y la importancia de su contribución desde el punto de vista económico y social.

La empresa familiar está más preparada para afrontar esta crisis y superarla. Son muchas las crisis ya vividas sin embargo, siempre salen de todas ellas con golpes, pero una gran dosis de aprendizaje adquirido, experiencia y fuerza para mirar hacia adelante y cuidar lo que más quieren.

Como bien explican los responsables de Instituto de Empresa Familiar, las empresas familiares tienen tres hábitos no adquiridos. En otras palabras, habilidades que viven en su propia naturaleza. Tres habilidades muy potentes que sirven de raíles en su desarrollo y crecimiento constante.

Tres buenos hábitos en la gestión de la empresa familiar.

Compartiendo instalaciones para nuevas necesidades. Covid-19

El primer hábito que se observa en la empresa familiar es el de compartir. Es el lado humano de la empresa llevado a la máxima expresión. En situaciones normales, la relación personal – empresarial se suele interrelacionar, pero durante esta pandemia, que nos ha tocado vivir, hemos podido observar muchas muestras de solidaridad en la que estas empresas compartían instalaciones, conocimiento, cadenas de producción, hoteles… y gracias a ello, la ciudadanía ha podido abastecerse de mascarillas fabricadas en algunas líneas de producción de estas empresas.

El segundo hábito es el carácter emprendedor, es la energía innata que del fundador pasa a las generaciones siguientes. Una capacidad de empezar, reinventarse, volver a empezar desde otra visión. Es una capacidad que me sorprende, día a día, de este tipo de empresas y durante el Covid-19 no se ha hecho más que evidente. Son momentos duros, en los que no es fácil para la mayoría de las empresas. Después de esta situación, y a pesar de las dificultades, la empresa familiar mira hacia adelante buscando el camino alternativo mediante el ingenio y la capacidad innovadora para seguir en el mercado con mayor solidez, si cabe.

Y, por último, el hábito de la conservación o mantenimiento del ADN y condiciones patrimoniales que permiten vivir a toda la familia de la empresa familiar. La separación entre el negocio base y otras líneas más innovadoras hacen que el colchón financiero, por norma general, no se vea alterado.

En conclusión, las empresas familiares van a salir más reforzadas de lo que entraron previo a esta pandemia, siempre y cuando actúen de acuerdo con sus valores y asuman los retos como en crisis anteriores, con el máximo esmero y con el temple de los líderes de estas.

Manuel Bermejo, considerado uno de los grandes expertos en emprendimiento y empresa familiar, compartió una metáfora utilizando la Formula 1 en definitiva, “aprovechemos este pit stop para poner a punto la maquinaria de nuestro Fórmula 1, ya sea el de la familia empresaria o el del negocio familiar”

Y con ella queremos cerrar este post, con la mirada puesta en todas y cada una de las empresas familiares que están luchando para salir, mantenerse, reinventarse y poner rumbo hacia 2021.

Mar Vilaplana

CEO Encerta Estrategia

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